Documentalismo de bodas en equilibrio con el momento. Registramos lo que pasa, sin incidir. No hay directivas, para que se desenvuelvan libres, aprovechando al máximo el tiempo de su día.
Mi nombre es Santiago Mondonio, y desde 2011 dedico mi vida a esta crónica de los recuerdos que es Bodas de Película. Lo que comenzó como un proyecto independiente y unipersonal, ha ido tomando fuerza y forma, hasta poder contar con un staff de camarógrafos que comparten la misma pasión por el documentalismo de bodas.
Nuestra filosofía esencial de trabajo, a pesar de estar íntimamente relacionada al registro y el recuerdo en sí, es que nada se compara con el momento. Cuando los novios pierden ese eje, o nosotros mismos ponemos nuestra labor documental por encima del instante, el registro deja de ser auténtico. Y no hay sonrisa ni emoción más transparente que aquella que es auténtica.
Nada se compara con el momento. No hay sonrisa ni emoción más transparente que aquella que es auténtica.
La mayoría de las personas tenemos inseguridades sobre nuestra imagen. Creemos que no nos veremos naturales, o atractivos en la filmación. Por experiencia, les aseguro que ninguna, o muy pocas parejas, han quedado disconformes con su imagen. En Bodas de Película priorizamos la naturalidad y la autenticidad de los novios. No dirigimos ni construimos poses. Sabemos que no son modelos: son individuos simples y cotidianos, como nosotros, que desean tener un bello recuerdo de un día único.
Por esto proponemos desde siempre el envío de un solo camarógrafo, sin importar la cantidad de invitados. Esto nos permite trabajar de manera desapercibida, y sobre todo sin quitar la atención de los invitados sobre lo que realmente vinieron a vivir: la boda. Nada de grandes aparatos técnicos que distraigan, ni un desfile de camarógrafos que impidan ver lo que sucede en el altar o en la pista de baile. Confíen en que una sola persona atenta al acontecer del evento es suficiente.
No se suban al frenesí de la imagen de las redes sociales y al registro infinito. Disfruten. Del recuerdo nos encargamos nosotros, como todos estos años.
Videoclips, fashion films, documental y skate. Una cámara, música y una percepción del entorno — el otro costado del mismo ojo.